Actualidad RSS

El sombrero y Barcelona, una buena pareja con futuro

12 Julio, 2013

Cristina de Prada

Hablamos con las reconocidas diseñadoras de sombreros, Nina Pawlowsky y Cristina de Prada. Ambas son las impulsoras de la 9a Passejada amb Barret  (9º Paseo con Sombrero) por Barcelona, ​​que el próximo año cumplirá su décimo aniversario.

Amar la profesión y tener vocación autodidacta. Dos condiciones imprescindibles para hacer realidad una carrera como modista de sombreros o sombrerero. Con cualquiera de estas denominaciones Cristina de Prada y Nina Pawlowsky se sienten identificadas cuando se habla del oficio que llevan años aprendiendo y desarrollando.

El encuentro con estas dos diseñadoras de sombreros se produce unos días después de que se haya celebrado en la capital catalana la 9a Passejada amb Barret  (9º Paseo con Sombrero). Se trata del mayor evento dedicado al sombrero, los tocados y las capellinas, que ha pasado de reunir poco más de un centenar de personas en las primeras ediciones a atraer mil personas en la última ocasión.

La conversación arranca con un repaso de los retos que tanto la profesión como el evento que ellas han creado tienen por delante.

Sobre la primera cuestión, el consenso es inmediato: “Hay que trabajar para conseguir la excelencia en los sombreros que se hacen. Queremos que se hable del oficio y, sobre todo, de la excelencia en el oficio “.

Potenciar la formación

Subrayando la dureza de una profesión que, a primera vista, no transmite a los consumidores menos expertos las dificultades que conlleva, Pawlowsky afirma: “Desde la educación hay mucho trabajo por hacer. Debemos recuperar el valor que tiene cualquier cosa. Lo que tenemos entre las manos, en este caso un sombrero, merece que queramos hacerlo lo mejor posible. Siempre recuerdo a mis alumnos que no pueden pensar en finalizar un sombrero sin dejarlo perfecto por dentro “.

Ella dedica parte de su tiempo a la formación de nuevos talentos en las escuelas Massana y Felicidad Duce de Barcelona. Conoce bien los programas educativos que existen para aprender a diseñar o hacer sombreros.

“Actualmente, no hay una formación reglada para aprender todas las vertientes de esta profesión. Existen asignaturas de 60 horas. Esto únicamente permite realizar una introducción al oficio”, explica Pawlowsky.

Ante esta situación, el autoaprendizaje y la transmisión de conocimientos entre colegas de profesión es el camino más habitual.

“Es un trabajo muy duro, especialmente cuando hacemos sombreros para hombres. Antes este tipo sólo lo hacían ellos, por el enorme esfuerzo físico que exige la manipulación de materiales como los fieltros. ¡Ahora también los hacemos las mujeres!”, exclama sonriente Cristina de Prada mientras señala sus brazos.

La complicidad entre estas dos profesionales de la moda de los sombreros es evidente. Llevan cerca de una década trabajando juntas para que, como explican, “la gente deje la vergüenza en casa, salga a la calle con su sombrero y disfrute”.

Aunque la tendencia es aún minoritaria, también están de acuerdo en que poco a poco el sombrero se está incorporando como prenda de vestir. “Las grandes cadenas, o personajes como Kate Middleton, animan a los jóvenes a llevar sombreros como hacían sus abuelos. Esto es positivo”, aseguran. Aunque, seguidamente, recuerdan lo difícil que es competir con los productos que realizan estas grandes marcas a bajo precio. “Cuatro botones, un trozo de encaje de la abuela y la pistola de silicona no hacen un sombrero. ¡Así no se puede competir!”, exclaman. De nuevo, recuerdan que el aprendizaje para llegar a confeccionar un buen sombrero es muy largo y, por ello, es difícil competir en precio. “Debemos competir en creatividad”, aseguran.

La gran pasión que sienten por su profesión hace que de Prada y Pawlowsky no duden en asegurar que “el oficio tiene futuro”. Ambas combinan su labor como modistas de sombreros con otras ocupaciones; sin embargo, esto no ha representado un obstáculo para que hayan conseguido alcanzar una gran reputación en el sector.

Los referentes

La calidad de sus trabajos y también la originalidad de las piezas que elaboran tienen sus raíces en la larga y valiosa formación por un lado autodidacta pero, por otro, adquirida de maestros como el británico Stephen Jones o la neoyorquina Lola Ehrlich. Ambos han compartido con Nina Pawlowsky parte de sus conocimientos durante las estancias de formación que ha realizado en sus talleres.

Cristina de Prada, que el año pasado fue nombrada finalista del concurso Hat Designers of the Year, de la revista británica Hat Magazine, también reconoce en la creadora holandesa Marianne Jongkind a una gran maestra que le ha permitido seguir avanzando en el aprendizaje de su oficio.

Además de responder a los pedidos que sus clientas le encargan directamente, actualmente de Prada tiene dos colecciones en The Millinery Guild, una tienda situada en Hollywood, en EE.UU., que le permiten ampliar su actividad en el mercado norteamericano.

Paralelamente, Pawlowsky, que quiere apostar más “por los encargos, que por las colecciones”, está trabajando en un pedido de la firma Menchén Tomas. Para ellos prepara una selección de tocados. Además, se dedica al diseño de sombrerería para espectáculos y, sobre todo, para el teatro. En el pasado, Pawlowsky también ha colaborado con firmas como Desigual, Antonio Miró, Cortana o Josep Font.

Servicios de Barcelona és moda

eCommerce

Abre tu negocio en la red   Tu tienda online las 24 horas del día. Permite que tus clientes accedan fácilmente a tus productos con un catálogo online actualizado

[leer más...]

Apoyo al emprendimiento

¿Eres una persona emprendedora? ¿Estás pensando en crear tu empresa?

[leer más...]

Cliente Misterioso

Evalúa el nivel de atención, trato y presencia que ofrece el personal de venta de tu establecimiento a los clientes

Utilizado por empresas y compañías líderes

[leer más...]