Actualidad RSS

Noténom, el éxito de la multimarca con «alma»

26 abril, 2016

Tienda Noténom en la calle Pau Claris de Barcelona / Noténom

Noténom ofrece en Barcelona un estilo de moda «simple y moderno», desde hace dos décadas.

«Noténom tiene alma. Mucha gente nos lo dice. Tenemos una selección muy personal, las colecciones son buscadas y las prendas, las que queremos tener», explica Esther Verdú, socia, junto con Juan Salvadó, de Noténom. Con Verdú mantenemos una conversación que va más allá de los establecimientos que lidera y profundiza en los factores menos visibles para asegurar el éxito de una tienda multimarca. Los socios de Noténom cuentan con dos tiendas en la ciudad, una en la calle Pau Claris y la otra, en el barrio del Born de Barcelona. Además, en 2007 abrieron la zapatería Odd Barcelona, situada delante del primer local de la firma.

Su modelo de comercio no solo ha sobrevivido, con «bastante éxito», a los años de crisis económica que justo dejamos atrás, sino también al estallido de la compra por Internet. Hoy, cuando las tendencias apuntan a un incremento constante de la compra en línea –el 44 % de la población de Internet, ya realiza compras en este medio y un 65 % de estos compran moda, según datos de IAB Spain–, los comercios multimarca locales tienen la obligación de diferenciarse. «Mi suerte es que estoy en la tienda trabajando. Cuando voy a comprar, compro pensando en mis clientas, son personas que conozco. En la tienda, mi personalidad se impregna de la suya», explica Verdú. Ella que tiene tantos años de experiencia en el sector como años de vida tiene la firma –empezó a trabajar en ella cuando se abrió–, está convencida de que la selección es la clave de todo: «La gente no tiene tiempo para visitar 10 o 15 tiendas monomarca. Tiene muy poco tiempo libre y no lo quiere invertir en ir de tienda en tienda. Nosotros hacemos la selección en su lugar», explica.

Para Esther Verdú la multimarca es «imprescindible». No esconde que el presente es difícil y más lo han sido aún, los años de crisis económica. En Noténom su público, principalmente local, les ha permitido seguir adelante el proyecto de tienda multimarca. La diferencia entre antes y durante la crisis, en cuanto a los hábitos de compra, radicó en la cantidad de prendas por tique. «Esto quiere decir que si antes compraban tres prendas, durante la crisis solo compraban una. Pero compraban y seguían viniendo. Esto nos ha permitido sobrevivir estos años», explica orgullosa Verdú quien también subraya que ahora, el cliente turista europeo amante de la moda, vuelve a visitar la tienda. «Notamos que crecen sus visitas y la venta parece que se reactiva de nuevo», asegura.

 

El secreto de la selección

Aplicar un filtro a las colecciones de grandes marcas como Comme des Garçons, Dsquared2, Filippa K, Mihara Yasuhiro o Neil Barrett, no es sencillo. La experiencia ayuda mucho, pero también hay una buena dosis de disciplina, documentación y estudio de las últimas tendencias, los movimientos de los diseñadores entre firmas y las nuevas necesidades que se imponen en el mercado. «Una marca puede tener una colección de 300 prendas. Nosotros la reducimos a una de 30. Los clientes saben que son las 30 mejores de la colección», asegura Verdú. ¿Cómo las seleccionan? Ella nos cuenta que una parte importante de la elección está relacionada con el hecho de que las asistentes de tienda, las personas que tienen el contacto más directo con el cliente, la acompañan siempre en los viajes de compra: «Cuando vamos a París, Milán o Madrid a ver las salas de exposiciones, el personal de Noténom viene conmigo. Todos conocemos, desde el primer momento, como favorece una prenda y sabemos los fits que se ajustan mejor. Una vez que la selección llega a la tienda, el personal la conoce perfectamente, la ha visto probada seis meses antes. Así, es mucho más fácil venderla».

 

¿Para quién?

Noténom selecciona moda multimarca pensando en el público de Barcelona, ​​femenino y masculino: «No compro nada que no me guste. Aquellas prendas que no compraría en un primer momento, las termino comprando porque sé que encajan con la personalidad de mis clientas». Para Verdú el estilo del público de la ciudad viene determinado por la palabra comodidad: «Solo por poner un ejemplo, los tacones que vendemos en Barcelona, no tienen nada que ver con los que se venden en el sur o en Madrid. Somos mucho más casual».

Abogados, arquitectos y diseñadores gráficos conforman el público principal de este comercio multimarca. Un grupo de clientes de poder adquisitivo medio y alto que, cada vez más, incluye residentes de otros países que se establecen en Barcelona: «Nosotros no vivimos del turismo, vivimos de los clientes de la ciudad. Y las personas que vienen de fuera, nos ayudan a arriesgar más en nuestra oferta. Son clientes de Londres, París o Milán. Nos permiten ofrecer más colores y propuestas más extremadas. ¡Dan color a la ciudad!».

Los barrios de procedencia de los clientes no resume bien el tipo de clientela de Noténom, «vienen de zonas muy diversas de la ciudad». Tampoco la edad es un factor homogéneo entre el público de Noténom. Si tienen un elemento en común, este es la profesión: «Se trata de personas creativas, con muy pocos prejuicios y amantes de la moda. Son muy exigentes con el producto que compran y con nosotros». Por eso también, Verdú subraya que cuando hacen las colecciones de Noténom, compran diseño pero también calidad.

 

Confiar

Esther Verdú reconoce que le gusta arriesgar con las colecciones y que las clientas confían en su criterio para hacerlo: «La gente que consume moda arriesga un poco si la propuesta la hace alguien en quien confía. Cuando una clienta tiene dudas y la animo a combinar una prenda con un conjunto específico, lo hace. Esto es posible gracias a la confianza». Ahora bien, para construir lazos de confianza con las clientas es imprescindible que, como en el caso de Noténom, haya una baja rotación del personal. Tanto Verdú como el resto del equipo recuerdan clientas que entraron por primera vez en su establecimiento, hace 18 años. «Yo empecé a trabajar aquí cuando tenía 23, y ahora cumpliré 45. He tenido clientas que han sido madres y que han pasado por todas las etapas. Ahora, incluso vienen sus hijas». Gracias a la confianza, la moda en Noténom se convierte en un proceso de acompañamiento a lo largo de las diferentes fases de la vida de una persona, y de los cambios que se producen también en su físico.

 

Cómo empezó

Los inicios de Noténom se sitúan en 1997 cuando Juan Salvadó, que había trabajado durante muchos años en Milán para grandes marcas de moda italiana, decidió abrir un nuevo establecimiento en la ciudad. «Pensaba que a Barcelona le hacía falta un espacio como Noténom y me propuso acompañarlo en esta aventura. Primero, como asistenta en la tienda y ahora, como socia al 50 %», explica Esther Verdú, contenta de estar al frente de un comercio multimarca que se acerca a las dos décadas. Otra magnífica rara avis en el sector. Ahora Verdú asegura que quiere empezar a disfrutar después de muchos años de trabajo intenso y una vez la crisis, parece, que ha quedado atrás.

Servicios de Barcelona és moda

Tienda en Internet

Una solución para crear y gestionar de forma ágil y flexible tu tienda online.

[leer más...]

Apoyo al emprendimiento

¿Eres una persona emprendedora? ¿Estás pensando en crear tu empresa?

[leer más...]

Cliente Misterioso

Evalúa el nivel de atención, trato y presencia que ofrece el personal de venta de tu establecimiento a los clientes

Utilizado por empresas y compañías líderes

[leer más...]