Entrevista

«Alqvimia es una ofrenda que hago al mundo»

Idili Lizcano, Director General y Perfumista

Alqvimia celebra sus treinta años de vida con nuevas oficinas en Barcelona, reubicando su tienda de Madrid y ampliando su fábrica, además de muchos otros proyectos para unir empresa, valores y belleza.

Dice el creador de Alqvimia, Idili Lizcano, que Cleopatra fue una de las mujeres más fascinantes de la historia: «Fue capaz de seducir a un rey y a dos emperadores. Dedicaba horas a sus cuidados de belleza». En la vida de la última reina de Egipto, Lizcano encuentra una de las muchas inspiraciones para diseñar los rituales de salud y belleza que propone en sus centros de tratamientos. Alqvimia es una empresa gerundense de perfumería artesanal, totalmente natural y con ingredientes ecológicos. Una veterana en el sector de la perfumería y la cosmética que lleva treinta años explicando al mercado que la unión del conocimiento místico con el método científico, es decir la alquimia, es la base de la belleza y la salud.

Idili Lizcano nos da la oportunidad en esta conversación con www.barcelonaesmoda.com de conocer la empresa que fundó en 1984 y el sector en el que trabaja, la belleza. Ahora bien, hablar de Alqvimia solo es posible, si nos acercamos a la vez, al pensamiento filosófico de su fundador para reflexionar sobre la función de las empresas en la economía y la necesidad de la espiritualidad para la vida. Estos elementos conforman las bases de la empresa que dirige Lizcano, inspiran los productos de belleza que vende, y configuran los mensajes y rituales que ofrece tanto a los clientes como a los empresarios que siguen su camino a través de iniciativas como el Foro Alqvimia de la Felicidad que organiza con la patronal Pymec.

Termináis de instalar vuestras oficinas de Barcelona, en el paseo de Gracia, antes estabais en el Eixample. ¿Por qué hacéis este cambio de ubicación?
Somos una marca de lujo y nos lo merecemos. Además, en esta nueva ubicación estamos más cerca de nuestra tienda (en la Rambla) y de la zona de prestigio de la ciudad.

Exportáis un 60% de los productos de cosmética natural que crean en Tortellà (Girona) y producen en Olot. ¿Os internacionalizaréis más, en los próximos años?

Sí, queremos crecer más fuera y, por ello, tenemos dos responsables que se encargan de ello. Uno lleva Asia, Oriente Medio y Rusia, y el otro América y Europa. Actualmente, estamos presentes en unos veinte países. En Asia es donde vendemos más, en lugares como por ejemplo Taiwán, Hong Kong, Singapur, Tokio o Macao.

En el Estado tenéis dos tiendas propias, una en Barcelona y otra en Madrid, recientemente habéis mejorado la ubicación de esta última, y, además, tenéis los espacios Alqvimia. ¿Cuántos tenéis?

Doscientos cincuenta repartidos por todo el Estado. Queremos que cada ciudad, con más de diez mil habitantes, tenga un espacio Alqvimia, pero no es fácil, porque las mujeres que tienen que ser responsables de estos espacios deben ser muy especiales: deben ser mujeres de gran sabiduría que compartan nuestra concepción de la belleza.

¿Qué es la belleza para usted?

Yo hablo de estética y espiritualidad, una concepción neoplatónica de la belleza. Platón decía que la belleza primero comienza en las cosas, pero luego está la belleza interior, de la conducta y de los sentimientos. La belleza proviene de dentro y es una cuestión de armonía. Viene de dentro y sale fuera. No tiene nada que ver con las medidas convencionales del cuerpo que tan bien conocemos. Hemos perdido el contacto con la belleza interior. ¡Nosotros somos neoplatónicos!

¿Cómo deben ser «las mujeres de sabiduría» de un espacio Alqvimia?

Tienen que entender que con nuestros productos transformarán las personas desde dentro.

Usted tiene una empresa alternativa…

«Alternativa» no me gusta. Es una empresa de nuevo paradigma.

 ¿Cómo materializa la filosofía de su empresa de nuevo paradigma en el día a día?

En el futuro, las empresas deberían ser como Alqvimia.

 ¿Cómo es?

Es muy fácil. Se deben elaborar productos de una tremendísima calidad. Si las empresas europeas queremos competir con Asia y con EUA, solo podemos hacerlo a través de la creatividad y la calidad. Otra cosa es si decides deslocalizarte.

 Esta no es vuestra opción, lo fabricáis todo aquí

Sí, todo aquí. He tenido ofertas para deslocalizar la empresa y no lo he hecho. Me niego a hacerlo, como también a especular.

 ¿Qué más caracteriza su empresa de nuevo paradigma?

La búsqueda de la excelencia, tanto en los productos como en los servicios. Lo compramos todo de proximidad. Si tenemos aceite de oliva de aquí, de Tarragona por ejemplo, no lo compramos fuera. La rosa viene de Bulgaria porque la que necesitamos aquí no se hace. La energía que utilizamos en la empresa es totalmente renovable. No contaminamos y no dejamos residuos porque todo es natural y se aprovecha o se recicla. En cuanto a los trabajadores, todos ahora cobran un 34% más de lo que fija el convenio.

¿Hoy es difícil mantener sueldos competitivos?

Lo es, pero si somos empresarios lo más inteligente es hacerlo. Si no lo hacemos, no nos comprarán nuestros productos. Necesitamos un país con una clase media fuerte. Yo vivo de la clase media, ellos compran los productos de Alqvimia, y esta solo se crea con salarios dignos.

La clase media ha sido la más afectada por la crisis económica actual. ¿Cómo ha repercutido esto en Aqvimia?

Muy mal. En 2012 fue especialmente duro a raíz de la subida del IVA; entonces, recibimos una gran bofetada.

¿Qué hicisteis para encontrar una salida a esta situación?

Trabajar más y exportar.

 También reformasteis la tienda Alqvimia de Barcelona

Había que plantar cara y hacer cosas. Hay que ser emprendedores y no quedarnos esperando para ver qué pasa alrededor. No solo reformamos la tienda sino que ampliamos la zona de terapias y tratamientos.

 Os definís como una empresa de lujo…

…Pero el lujo entendido como la máxima calidad y la búsqueda de la excelencia. Estamos a la vanguardia del lujo. El lujo tradicional se basa en el objeto, como podría ser una pieza de arte. Después, encontramos el lujo como experiencia para aquellas personas que no les interesa el objeto en sí mismo, pero sí quieren vivir una experiencia. Ahora, la nueva tendencia es el lujo como una experiencia que te transforma la vida.

¿Qué producto de Alqvimia lo consigue?

El sensuality. Es un producto de lujo –su precio está alrededor de doscientos euros–, que provoca una auténtica transformación de la mujer. Ella se apodera, se siente mucho más fuerte, mucho más atractiva y le cambia su sistema hormonal y sexual. Provoca un cambio total en la persona.

¿Usted utiliza los productos de Alqvimia?

Sí, el seductive men, por ejemplo. Se aplica a los riñones, a la cabeza y a la zona púbica, los chacras. ¡Mi madre fue mi primera clienta y se murió con una piel imposible para su edad! ¡No tenía ninguna arruga!

¿Qué le inspira para crear productos Alqvimia?

No sé, esto es mi vida, la paso creando y estudiando, y también tengo un don.

 ….

Pero antes que nada, hay que tener la técnica y el estudio de todas las propiedades de los aceites esenciales y de las plantas. La perfumería es como un arte, tiene una técnica y se aprende. Después, hay que aplicar el conocimiento intuitivo que es más femenino.

Fundó la empresa en 1984, entonces trabajaban su mujer y tres personas más. Ahora son cuarenta. ¿Qué le empujó a fundarla?

Pensé que quería dedicarme a algo que me apasionara. Yo tengo un don para la perfumería y la cosmética, y Alqvimia es una ofrenda que hago al mundo.

¿A usted le podríamos decir que es «una nariz» en perfumería?

Soy un creador de perfumes. Y no trabajo de una forma convencional.

Cuéntenos como lo hace, por favor

Solo formulo en natural y hago perfumes que te cambian el cuerpo y la mente. Creo profundamente en ello, otros no creen; a mí esto me viene de una vida pasada. Lo que hacemos es un trabajo mucho más profundo, cambiamos las personas a través de la combinación de aceites y esencias.

 ¿Muy diferente, pues, a la perfumería de gran consumo?

¡La perfumería comercial es un cóctel de química! Siempre me he negado a trabajar con química, no me interesa aunque sea más económico. Intento buscar las rosas y los jazmines más sublimes para hacer los productos. Y de ahí proviene su calidad y eficacia.

Usted habla de apoderar las mujeres a través de las esencias de Alqvimia, ¿eso cómo se consigue?

La sustancia olfativa es espíritu encarnado y transforma tu mente cuando es natural. Por eso un aceite esencial de rosas es tan caro.

¿Cuánto vale?

Un kilogramo, mil euros. Es muy difícil extraerlo, a menudo no hay mecanización y todo se hace a mano. Se necesitan unos mil setecientos kilos de rosas para conseguir un kilo de aceite esencial.

Servicios de Barcelona és moda

Tienda en Internet

Una solución para crear y gestionar de forma ágil y flexible tu tienda online.

[leer más...]

Apoyo al emprendimiento

¿Eres una persona emprendedora? ¿Estás pensando en crear tu empresa?

[leer más...]

Cliente Misterioso

Evalúa el nivel de atención, trato y presencia que ofrece el personal de venta de tu establecimiento a los clientes

Utilizado por empresas y compañías líderes

[leer más...]