Entrevista

«Todo lo hacemos aquí»

Carme Noguera, consejera delegada, directora general y diseñadora de Naulover

Comprar a bajo precio, resulta caro. Esta es la reflexión de fondo de la consejera delegada de Naulover, Carme Noguera, cuando analiza la historia de la empresa que lidera y del sector al que pertenece, el de la moda.

 

Al final de la conversación que nos concede, Carme Noguera nos cuenta que sus vínculos con la industria textil se remontan hasta más de tres generaciones atrás. En 1906, sus abuelos tenían una tienda en la calle dels Arcs de Barcelona. Viajaban a París en tren, a comprar tejidos que él vendía y ella, la abuela, cosía a medida para las señoras. Antes de eso, sus tatarabuelos viajaban por las masías de Cataluña y cosían la ropa de todos los habitantes de una misma casa. «Podían vivir cincuenta personas en una masía, y ellos se estaban un mes haciendo la ropa para todos. Desde pequeña, viví rodeada de este negocio», concluye. Lo explica brevemente. Hablar de temas personales no parece ser lo que más le gusta, pero cuando lo hace, surge un brillo especial en su mirada. La misma que aparece cuando apunta que sus dos hijos están estudiando moda y diseño. Una elección que invita a pensar que el relevo generacional, dentro de la familia, se abre camino. Ante esta reflexión, a la fuerza de su mirada, se añade el dibujo de una sonrisa luminosa. Con todo ello, se puede entrever que, además de la energía y la fuerza, a esta empresaria también le acompaña la pasión. Tres elementos con los que lidera el proyecto empresarial familiar creado por su padre, José Noguera, en 1957.

 

Durante estas cinco décadas de vida, Naulover ha sido testigo de capítulos decisivos en la historia del país y, sobre todo, en la evolución de la industria textil. Se han sucedido varias crisis económicas y en 2005 tuvo lugar la liberalización del tráfico internacional textil y, por tanto, la apertura a la importación masiva de productos de moda a un precio mucho más reducido procedente de países asiáticos y emergentes. Mientras sucedía todo esto, la empresa, liderada hoy por Carme Noguera, ha consolidado un equipo de ciento setenta personas que trabaja en la fábrica de Mediona, en el Alt Penedès; cuenta con seiscientos puntos de venta en tiendas multimarca en el Estado, noventa tiendas de marca en centros comerciales y una tienda física y en línea. Naulover ha convertido, pues, su historia en una oportunidad para reafirmarse en su propio modelo de negocio que combina diseño, moda de calidad y producción de proximidad.

 

Nos encontramos en la tienda de Naulover del centro de Barcelona. La abrís en 2011, ¿por qué hacía falta un punto de venta propio tras cinco décadas de historia?
Nos hacía falta un lugar donde poder enseñar nuestra marca, y hacerlo como nosotros queremos que se vea. Aquí tenemos todos los productos de la colección, los mostramos como pensamos que lucen mejor y, además, podemos testar los productos nuevos para saber si funcionarán o no.

 

Es el único punto de venta de la firma. ¿Habrá más?

No. Lo que queremos es crecer aprovechando lo que sabemos hacer. El tiempo y la experiencia nos dicen que tenemos que seguir haciendo lo que sabemos hacer mejor en cuanto a la expansión de la empresa, y eso significa estar en grandes almacenes.

En 2011, pensabais hacer una segunda tienda propia en Madrid. Finalmente, ¿no ha sido así?

El Corte Inglés tiene dieciocho centros en Madrid. Nuestra presencia es muy buena a través de ellos, no necesitamos una tienda.

 

La relación con esta compañía se remonta a los inicios de Naulover, ¿qué supone esta historia compartida?

El primer pedido nos lo hicieron ellos. Hemos crecido junto a El Corte Inglés. El futuro pasa por replicar el modelo de tiendas de marca que tenemos, porque nos funciona muy bien.

 

Acabáis de abrir tiendas de marca en Andorra y en Italia. ¿Qué otros países seguirán a estas aperturas?

Buscamos grandes almacenes en los que ubicarnos en el mundo. Buenos ejemplos son Polonia, Corea, Dubai, Oriente Medio y China. Pero también tenemos mucha confianza en la expansión internacional de El Corte Inglés.

 

¿Y cuál sería el gran almacén donde os haría más ilusión que Naulover estuviera?

En Selfridges, en Londres.

 

Además de las tiendas de marca, también habéis crecido en puntos de venta multimarca en el extranjero. ¿A dónde?

Tenemos tiendas en Rusia, Polonia, Chile y México. En breve, quizá también en Dubai.

 

Os hemos oído decir que en España, no tenéis competencia. ¿Por qué?

Por nuestros niveles de calidad, por el precio, por el perfil de cliente y, sobre todo, por el proceso de producción. No hay ninguna empresa así en España. Todo lo hacemos aquí y por eso Naulover es una marca que, cuando la pruebas, repites.

 

El consumidor de moda, actualmente, está acostumbrado a precios bajos y productos de consumo breve. Naulover propone un modelo alternativo. ¿Es fácil explicarlo al cliente?

Bueno, ahora acompañamos todos los soportes visuales de la marca con el mensaje: «Diseño, calidad, confort. Hecho en Barcelona».

 

¿Con esto basta para explicar que vuestro producto, aunque es más caro, resulta más económico?

No, nuestro reto es conseguir que el cliente se pruebe la ropa. Cuando lo hace, repite seguro.

 

Hace un par de décadas, la clienta del sector de la moda conocía bien qué era un punto de seda, de lana o un jacquard. Son los tipos de productos que vosotros hacéis. Hoy esto ya no es así.

Sí, es cierto, nuestras madres, todas, sabían coser. Trataban frecuentemente con tejidos. Ellas veían una ropa y sabían si estaba bien hecha o no lo estaba.

 

El movimiento slow fashion reivindica el valor de los productos textiles y de moda hechos para durar. Esto está en clara sintonía con vuestros valores de marca.

Sí, eso es lo que hace Naulover. Creo que los valores del pasado vuelven. Cada vez más, el cliente espera que las cosas tengan una vida más larga. Valoramos más la ecología y la sostenibilidad y nos estremece ver imágenes como las de la India (en referencia al hundimiento de la fábrica textil de Dacca). Nos preguntamos si realmente hay que tirarlo todo para volver a comprarlo de nuevo, o si no es mejor comprar algo bueno y duradero.

 

Hablemos de la producción. Para poder fabricar en Cataluña, como lo hace Naulover en su fábrica de Mediona, no solo hay voluntad sino también disponibilidad de proveedores. ¿Los tenéis?

Nos acaba de cerrar otro hilandero.

 

¿Y qué habéis hecho?

Él le ha cedido las fichas técnicas de nuestro hilo al nuevo hilandero. Es decir, le ha dado todo su saber hacer para que el hilo que usamos en Naulover, que tiene una composición específica, se pueda seguir fabricando.

 

Esta situación no es puntual, constantemente desaparecen del mercado proveedores de materias primas del sector textil. ¿Qué supone esto para vosotros?

Es cierto, siempre estamos en esta situación. Esperemos que, de momento, nuestros proveedores aguanten. En el caso concreto de nuestro hilo, si finalmente no encontramos ninguna alternativa en casa, tendremos que usar el hilo estándar que se fabrica en Italia.

 

¿Qué diferencia hay entre el hilo Naulover y el italiano estándar?

Nuestro punto es diferente y la clave está en el hilo. Este es más largo y tiene unas características técnicas específicas; además, está hilado diferente de como se hila el estándar.

 

Después de comprar el hilo, vosotros lo tejéis, lo enviáis a tintar y, después, lo cortáis y coséis siguiendo los propios diseños…

Elaboramos mil diseños cada temporada y solo ciento cincuenta son escogidos para la selección final.

 

En 2005, su hermana emprendió otro proyecto fuera de Naulover y usted se hizo cargo, además, del diseño.

¡Entonces se me abrió un mundo! Me gusta mucho el diseño. Ahora bien, cuando se habla de diseñar una colección parece que te tengas que inventar algo nuevo cada temporada y no es así. En realidad, una colección es una evolución constante de tu producto.

 

Usted es la consejera delegada de Naulover desde 2001, pero comenzó en la empresa por la parte administrativa y luego haciéndose cargo de las finanzas.

Sí, fue una evolución natural y no planeada. Cada día estoy más contenta y me gusta más mi trabajo. Además, una empresa es algo vivo que siempre está en evolución y crecimiento constantes.

 

Hablando de finanzas, ¿qué resultados prevéis para el cierre del 2014?

Habremos crecido un 15% respecto al año anterior y nuestras previsiones apuntan a un crecimiento similar para 2015.

 

Usted es la segunda generación de la empresa familiar. ¿Sus hijos pueden ser la tercera?

[Sonríe] Ahora estudian moda y diseño. Podrían serlo…

 

¿Veremos de nuevo Naulover desfilando en la 080 Barcelona Fashion del 2 al 6 de febrero?

Sí. Estamos en el desfile desde el principio y volveremos. ¡Ya tenemos la colección preparada para la pasarela!

 

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