Entrevista

“Querríamos crecer, sí, pero actualmente no es posible”

Raimon Bundó, director de Raimon Bundó

Hoy en día es difícil encontrar empresarios que respondan positivamente cuando se les pregunta por la evolución de su negocio. Raimon Bundó es una excepción. Explica que las cosas van bien en este negocio familiar dedicado a la fabricación y venta de vestidos de novia que fundó su padre en 1968. Las previsiones para este año, señala, contemplan un crecimiento de las ventas de entre el 10% y el 12%. No obstante, el acento está puesto más en la calidad que en la cantidad, y Bundó, director general de la firma, quiere continuar en esta línea.

 

Se acerca la celebración de la Barcelona Bridal Week —del 8 al 13 de mayo—, que contará también con la pasarela Gaudí Novias, y la maquinaria de Raimon Bundó funciona al cien por cien. Además de su propio desfile, la empresa cuenta, desde hace dos años, con la licencia de fabricación y comercialización de la firma andaluza Victorio y Lucchino, hecho que obliga a multiplicar esfuerzos durante el mes de mayo, temporada de novias por excelencia.   

 

¿Cuál es la clave del buen funcionamiento de la empresa?

El quid no es hacer más vestidos, sino que la gente que confía en nosotros quede satisfecha.

 

Entonces, ¿tendrán que limitar los pedidos?

Ahora tenemos que decir que no en algunas ocasiones. Aunque resulta complicado hacerlo, teniendo en cuenta la situación de crisis. Pero el nuestro es otro sistema…

 

¿La calidad en el centro del negocio?

Sí, vamos a las mejores ferias del mundo a buscar tejidos que el resto de la competencia no puede tener.

 

Hacen nueve mil vestidos de novia al año. ¿Todos fabricados en Cataluña?

Todos. Nosotros nunca hemos querido ir a producir a China. No quedan firmas que lo hagan todo aquí, donde hay talleres magníficos. Apostamos por una venta muy diferente, donde lo prioritario sea la calidad.

 

Desde hace dos años, además, produce y comercializa los vestidos de novia de Victorio y Lucchino.

Sí, tenemos la posibilidad, desde Cataluña, de llegar a todo el mercado mundial de esta firma, que a mí me gusta muchísimo.

 

¿Cómo ve el sector de las novias a nivel mundial?

Está decaído. Salieron muchas firmas de vestidos de novia y ahora van a cerrar unas cuantas. Hubo una época en que todo el mundo hacía novias, a pesar de no conocer el sector. Cuando visitamos las ferias, nos damos cuenta de que ya no vienen todas las empresas, esto también puede suponer que nosotros crezcamos.

 

¿Qué cambios ha habido en estos años de crisis?

Tenemos las mismas tarifas desde hace cinco años. La ilusión por la boda también ha cambiado. Una boda es carísima, y la novia, que no es tan joven como antes, viene mucho más preparada. A nivel económico, ¡todo son trabas para casarte!

 

¿Recuerda una crisis similar?

La de los años noventa. Aquella fue, además, una crisis del concepto de matrimonio. La gente decidía no casarse y se iba a vivir en pareja.

 

¿Han caído las ventas de novias en el Estado?

Sí, y por eso nosotros hemos salido fuera. Tenemos la imagen y los precios para poder hacerlo.

 

¿Cuáles son los principales mercados de Raimon Bundó?

El mercado italiano es el que mejor entiende el producto novia y la ilusión que comporta. Alemania supone buenas ventas, pero tiene un consumidor mucho más racional. En Japón, hace 15 años que estamos y funciona muy bien, aunque los vestidos allí se alquilan. Ahora bien, ¡pagan lo mismo que por un vestido comprado! Los japoneses buscan sobre todo calidad y diferenciación del mercado chino.

 

¿Qué me dice de Estados Unidos, Francia o Latinoamérica?

En cuanto al primero, nos gustaría mucho entrar, pero hay que ir con cuidado: es muy grande. Francia es el mercado que más se resiste; lo hemos visitado mucho pero todavía nos cuesta. Respecto a América Latina, en 2011 sacamos la línea Kiss by Bundó, para dar respuesta a su demanda de precios más reducidos. En el caso concreto de Brasil, sabemos que su buen funcionamiento tiene fecha de caducidad porque sufrirá pronto el estallido de la burbuja económica en la que vive.

 

Los planes de futuro de la firma ¿pasan por crecer más?

La estructura, en estos momentos, está controlada tal y como está. Tenemos personal cualificado y subcontratamos producción para no soportar cargas extras.

 

Pero, teniendo en cuenta que el negocio va bien, ¿le gustaría crecer?

Nosotros nunca hemos gastado más de lo que podíamos. Pensamos en expandirnos, sí. Nos gustaría hacerlo con tiendas propias o franquicias, pero ahora no es posible. Los bancos tampoco lo permiten. Aunque, como empresa familiar, siempre nos hemos basado en la autofinanciación.

Servicios de Barcelona és moda

Tienda en Internet

Una solución para crear y gestionar de forma ágil y flexible tu tienda online.

[leer más...]

Apoyo al emprendimiento

¿Eres una persona emprendedora? ¿Estás pensando en crear tu empresa?

[leer más...]

Cliente Misterioso

Evalúa el nivel de atención, trato y presencia que ofrece el personal de venta de tu establecimiento a los clientes

Utilizado por empresas y compañías líderes

[leer más...]