Entrevista

“En firiri, diseñamos experiencias y compartimos emociones”

Laura Rabot y Raju Thapa de firiri, moda sostenible desde 2014

firiri es una firma de ropa sostenible, vinculada a proyectos sociales, diseñada en Barcelona y confeccionada en Nepal con tejidos naturales del Himalaya por personas que reciben un salario digno por su trabajo

 

firiri es mucho más que un proyecto de ropa sostenible fabricada en Nepal; es moda ética para mujeres únicas de espíritu libre. La iniciativa, impulsada en 2014 por el emprendedor social nepalí Raju Thapa y la abogada catalana Laura Rabot, busca promover la sostenibilidad humana, ambiental y económica, además del crecimiento espiritual y cultural entre dos culturas, la mediterránea y la nepalí.

 

¿Cómo surge la iniciativa de crear firiri?

Realmente la “culpable” fue la madre del Raju que, en uno de los viajes que hicimos en Nepal, me regaló un chal de dhaka, un tejido tradicional de Nepal donde se repiten coloridas formas geométricas que inspiraron el logo de firiri. Estaba hecho con algodón orgánico, artesanalmente, en el taller familiar. El Raju proviene del mundo de los negocios y estudió un MBA en Londres, yo provengo del mundo de la abogacía y defiendo la sostenibilidad en la moda. Tanto Raju como yo, que siempre habíamos tenido la idea de emprender un proyecto juntos conectado con el Nepal, pensamos que sería una buena idea llevar estos tejidos orgánicos, y todo lo que representan, a Europa, y especialmente Barcelona, ​​para hacer de puente entre las dos culturas.

 

Y decidís impulsar el proyecto.

Sí, un proyecto de ropa sostenible y con valor social, que nos permite dar a conocer la cultura, la tradición y los tejidos naturales de Nepal, reconociendo el valor de las personas que hay detrás de cada prenda y que han aportado sus conocimientos, tiempo, experiencia, trabajo, corazón, mente, etc. para hacerla. Por este motivo, cada pieza va acompañada de una tarjeta donde se explica la historia de vida de la persona que la ha hecho. En firiri creemos en las personas, en el amor y el respeto más profundo hacia todos los seres vivos y la naturaleza. Y desde este sentimiento y convencimiento profundo nace nuestra moda con alma.

 

Las personas primero.

Sí, siempre. La nuestra es una moda con alma. Laura y yo venimos de lugares muy diferentes, pero tenemos una visión en común: concienciar a las personas que una moda diferente es posible. Es un reto, pero creemos que es un camino que no tiene retorno y cada vez hay una mayor concienciación por la sostenibilidad.

 

¿La ciudadanía cada vez está más concienciada?

Sí, cada vez hay más gente que piensa como nosotros, que hay que ir un poco más allá de los números, de los beneficios, y contribuir para lograr una sociedad más justa, igualitaria, sostenible … Nosotros también hacemos charlas para acercar la moda sostenible a la gente. Somos miembros de la Asociación de Moda Sostenible de Barcelona y hemos observado que, desde hace unos años, ha habido una mayor concienciación e interés.

 

Aun así, ¿es fácil sacar adelante una empresa de moda sostenible?

No, hay que invertir muchos esfuerzos y tiempo ya que la sostenibilidad es un proceso, un camino, y sabemos que los resultados no los podremos ver de manera inmediata ya que los cambios de costumbres son lentos y se producen de manera gradual. Pero también hay que decir que aquí ser emprendedor es muy difícil, y más si vienes de fuera; lo que en Londres consigues en 24 horas, aquí tardas un mes entre papeles y burocracia. ¡Habría que dar más facilidades a los emprendedores!

 

¿Por qué os establecéis en Barcelona, ​​y no en Londres?

Los dos somos unos enamorados de Barcelona, ​​y creemos en la unión de la cultura mediterránea y la del Nepal. Pensamos que es enriquecedor y positivo trasladar la forma de ser y hacer de los nepalíes aquí, en Barcelona y Cataluña. Nepal es un país en vías de desarrollo que se asocia a la paz, a la espiritualidad, su gente siempre tiene una sonrisa en la cara y está siempre dispuesta a ayudar. Queremos que ese espíritu junto con nuestra forma de trabajar llegue aquí con nuestras prendas y complementos sostenibles.

 

¿Cómo trabajáis en firiri?

Los diseños los hacemos en Barcelona mientras que la producción se hace toda en Nepal, en pequeños talleres textiles de la familia de Raju o de gente cercana que hacen un trabajo de mucha calidad; con materiales naturales, sostenibles, orgánicos, ecológicos como el algodón orgánico, el bambú -que es antibacteriano y transpirable-, además del cachemir, las lanas de oveja, el lino, el cáñamo, la seda y la seda de platanero, entre otros.

 

De esta forma podéis controlar el proceso de producción.

Sí, viajamos regularmente a Nepal, conocemos a la gente que trabaja para nosotros y podemos hacer un seguimiento de todo el proceso, sin intermediarios, lo que nos permite garantizar: la calidad de los materiales, que las personas que trabajan para nosotros reciban un salario justo por el trabajo que hacen, que tengan una vida digna, que puedan enviar a sus hijos a la escuela, etc.

 

Hecho que no siempre ocurre con el fast fashion

¡Es imposible pagar un salario justo vendiendo camisetas a tres o cinco euros!

 

¿Sus productos sólo se pueden adquirir en su tienda en línea?

Desde hace tres años tenemos la tienda online www.firiri.com, pero nuestras piezas también se pueden encontrar en diferentes puntos de venta de ciudades de Cataluña y del resto del Estado. Recientemente nos surgió la oportunidad de tener un espacio, un showroom, en la tienda que tiene la compañía vasca de moda sostenible Skunkfunk (Skfk) en la ronda Sant Pere, 31, de Barcelona. La tienda tiene dos plantas, y en la de abajo tenemos presencia en diferentes marcas de las que somos complementarios. De esta manera podemos tener un mayor contacto con la clientela.

 

¿Considerabais necesario que la clientela pudiera ver y tocar vuestras piezas?

Sí, aunque la principal vía para comercializar nuestros productos es a través de nuestra plataforma en línea, hay establecimientos que se alienan con nuestros valores y que nos han ofrecido tener nuestras piezas. Nos pareció una buena oportunidad ya que de esta manera la gente puede tocar, probarse el producto, ver los tejidos, la calidad, etc.

 

Ahora, además de la ropa, también tiene un packaging sostenible.

El año pasado introdujimos el packaging sostenible, y las cajas y los envoltorios de las piezas están hechas con un papel natural nepalí a base de arroz picado y secado al sol en las montañas, y las etiquetas de los embalajes también son ecológicas.

 

¿Cómo tenéis previsto crecer y daros a conocer?

Continuando apostando por la plataforma en línea -el 2019 hemos empezado a vender también en Europa, hasta ahora sólo lo hacíamos en España y Portugal-, teniendo presencia en las redes sociales y seguir dándonos a conocer. Ya que disponemos de un presupuesto limitado para hacer publicidad y marketing, seguiremos haciendo colaboraciones con otros establecimientos, blogueros, e impulsando proyectos sociales.

 

¿Por ejemplo?

Justo después de crear la empresa hubo unos fuertes terremotos en Nepal. Se produjeron muchas desgracias personales y materiales por lo que decidimos diseñar una camiseta específica en colaboración con Unicef ​​España, cuyos beneficios en la venta de la camiseta fueron destinados a proyectos de reconstrucción de las zonas afectadas por el terremoto. Al mismo tiempo colaboramos con Maiti Nepal, ONG que vela por rescatar y rehabilitar a las niñas y mujeres que víctimas de la explotación sexual en Nepal, dando ropa y haciendo una aportación económica. Y hemos colaborado con el cortometraje Viaje sin maletas, una película con alma, donde cedimos el vestuario de la actriz principal, Mariona Ribas. Queremos ir más allá de la moda, del negocio, y aportar nuestro granito de arena en proyectos sociales, solidarios para crear un mundo mejor entre todos.

 

Y, para terminar, ¿qué significa “firiri”?

Significa “movimiento con el viento” en nepalí. Aquí no tenemos ninguna palabra que tenga el mismo significado: movimiento de ondear en el aire, como las coloridas banderas budistas de oración, pero allí sí la tienen, y nos pareció que le encajaba bien como nombre para nuestro proyecto. Para nosotros firiri representa el movimiento del cambio y fluir de ideas. Queremos que firiri sea más que moda; no sólo queremos vender moda y ropa, sino que también queremos vender un sentimiento, una experiencia… Diseñamos experiencias y compartimos emociones.

 

 

 

Este contenido se ha elaborado en el marco del Programa de Comercio Minorista 2019, cofinanciado por la Secretaría de Estado de Comercio del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) de la Unión Europea.

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