Entrevista

“Visto ahora, la venta de Andrés Sardá fue mágica”

Núria Sardá, directora creativa de Andrés Sardá

El pasado mes de junio se cumplieron 2 años de la venta de la empresa de moda Andrés Sardá a la compañía belga Van de Velde. Esta compra materializaba un noviazgo que se remontaba a 2004. Ese año, la multinacional familiar de moda íntima, fundada en 1919 y que cotiza en bolsa desde 1997, hizo una oferta a Andrés Sardá para adquirir la totalidad de la compañía. Pero no era el momento adecuado; el fundador y alma de esta firma de corsetería de lujo, Andrés Sardá, no contemplaba un cambio en la propiedad.

 

Aun así, con el paso de los años, las previsiones económicas que en 2007 ya avanzaban una recesión (cuya magnitud todavía se desconocía) y también el hecho de que la familia Sardá hubiera iniciado un proceso de relevo generacional en la dirección de la firma (con 4 de los 7 hijos de Andrés Sardá, entre ellos Núria Sardá, la actual directora creativa de la firma), supusieron un giro en la decisión inicial. Además, a tales condiciones se le añadía también una falta de recursos propios para competir en igualdad de condiciones con la competencia más cercana –como, por ejemplo, La Perla, adquirida en 2008 por el fondo de inversión de los EE.UU. JH Partners. Esta coyuntura presionó a la familia Sardá para cerrar la venta con Van de Velde por valor de 14,6 millones de Euros.

 

 

El acuerdo significaba el inicio de un nuevo proyecto empresarial: dos nuevas líneas, Sardá y Andrés Sardá, y la reformulación de los procesos y las rutinas de trabajo. Hoy, pasados dos años, la empresa cree que el acierto de la decisión es incuestionable. Aunque Andrés Sardá se suma a las marcas propiedad de Van de Velde –entre ellas, Marie Jo y PrimaDona-, la empresa ha podido conservar sus características más identificativas y trabaja para destacar el perfil lujoso que siempre la ha diferenciado. Lo hace desde Barcelona, donde se encuentran las oficinas de la firma con los departamentos de diseño, creación y marketing. La producción es externa y toda la logística se ha trasladado a Bélgica, donde se encuentra la sede central de Van de Velde. Al frente de la nueva Andrés Sardá se encuentra Núria Sardá, la directora creativa y la imagen más visible de la compañía, que ha hablado con Barcelona és Moda de los proyectos futuros.

 

Dos años formando parte del grupo Van de Velde. ¿Cuál es el balance?

Con el tiempo, hemos visto que fue una oportunidad caída del cielo. Fue mágico, si tenemos en cuenta la coyuntura económica de los últimos 2 años. No pensábamos que sería tan bueno para la empresa.

 

Era una opción que durante un tiempo rechazasteis.

Sí, y el cambio fue duro; implicó el cierre de la planta de Barcelona donde teníamos principalmente la logística. Pero era la opción si queríamos hacer una empresa de futuro para la gente que formaba parte de ella.

 

Ahora, ¿el futuro pasa por abrir más puntos de venta propios? Tenéis una única tienda en Madrid, de momento.

Es uno de nuestros objetivos. La estrategia que fija Van de Velde pasa por tener tiendas en las grandes capitales. Por eso cerramos las de Marbella y Alicante.

 

¿Y qué plazo os habéis puesto para alcanzarlo?

De momento, estamos trabajando para que la definición de Andrés Sardá se complete.

 

¿Pero os gustaría ver cuanto antes vuestros puntos de venta propios?

Sí.

 

¿El mejor lugar para un nuevo establecimiento Andrés Sardá sería Barcelona o París?

No depende de mí, pero son grandes ciudades de la moda. Mi padre comenzó a exportar yendo a París, el centro de la moda, aunque Barcelona tiene una magia que atrae a nuestros clientes y que nosotros también vemos.

 

Venís de una empresa familiar de más de 50 años de tradición textil y pasáis a manos de una multinacional que cotiza en bolsa. ¿Qué ha cambiado?

Estamos en un nivel superior de gestión empresarial; podríamos decir que formamos parte de otra liga. Estos dos últimos años han sido un máster pagado. Hemos aprendido a optimizar los procesos organizativos internos y a avanzarnos a los problemas antes de que lleguen.

 

¿Qué fue lo que sedujo de Andrés Sardá a Van de Velde?

Nosotros teníamos algo que no se puede improvisar y no se paga con dinero. Andrés Sardá, mi padre, fue constante y terco en su trabajo y, durante décadas, apostó por no rebajar el lujo ni la calidad pese a las presiones del mercado. El resultado es una marca de lujo consistente.

 

Los 40 años de trayectoria de Andrés Sardá se reviven en el libro homenaje Moda Amor Art que acaba de salir. ¿Cómo ha evolucionado el diseño de la firma?

La mujer que inicialmente presenta Andrés Sardá elige la ropa interior pensando en ella y, en segundo lugar, pensando en seducir. En estas propuestas no hay ornamentos ni lazos, y las líneas son muy limpias. Cuando yo me incorporo en el Departamento de Creación, iniciamos una línea más femenina y la entrada en los mercados internacionales provoca también algunos cambios. Por ejemplo, en EE.UU. acentuamos la sobriedad y en Rusia apostamos por destacar el lujo y la fantasía.

 

Ahora vuestra oferta se resume en Sardá y Andrés Sardá.

Sí, Risk y University han desaparecido. Andrés Sardá está pensada para posicionarse en el segmento del súperlujo y la nueva línea Sardá cuenta con una imagen más joven, más trendy y ¡hasta más rock&roll, dicen!

 

¿Es fácil hacer estos cambios de concepto en el mismo producto?

No, aún luchamos para olvidar lo que hacíamos a nivel creativo. Es difícil borrar y comenzar de cero después de trabajar un concepto durante 20 años.

 

¿Y cómo lo estáis haciendo?

Trabajamos para conseguir un producto superior en imagen y también contamos con una estructura técnica más grande. Queremos garantizar el mismo comportamiento de las piezas, sea cual sea la talla y, por eso, se deben probar todos los materiales a nivel técnico.

 

Su transformación se enmarca en una de las crisis económicas más duras que se recuerdan. ¿El lujo también la ha sufrido?

Sí, ha sufrido desde el champán hasta el jamón. Se creía que las personas con poder adquisitivo no sufrirían la crisis, pero no ha sido así, porque estas personas ha sido la diana de la inseguridad que ha generado la crisis. El dinero se ha paralizado durante un tiempo, pero después hemos visto que está ahí, en algún lado.

 

¿Esto quiere decir que habéis percibido un cambio en la demanda durante los últimos meses?

Sí, sobre todo en las ferias europeas, que son un buen termómetro para saber cómo está el mercado. Europa no está como nosotros y es una suerte.

 

Un 60% de vuestra producción se vende fuera de España. ¿Cuáles son los mercados prioritarios ahora?

Antes éramos muy expansivos y ahora hemos centrado nuestros esfuerzos en Europa y EE.UU., aunque mantenemos clientes de otras zonas.

 

Comenzáis el año no solo con una novedad editorial que rinde homenaje a tu padre, sino también con una colección que hará Rossy de Palma en exclusiva para vosotros.

Sí, la presentaremos en marzo y nos hace mucha ilusión trabajar con una mujer a la que siempre he admirado por su fortaleza.

Servicios de Barcelona és moda

Tienda en Internet

Una solución para crear y gestionar de forma ágil y flexible tu tienda online.

[leer más...]

Apoyo al emprendimiento

¿Eres una persona emprendedora? ¿Estás pensando en crear tu empresa?

[leer más...]

Cliente Misterioso

Evalúa el nivel de atención, trato y presencia que ofrece el personal de venta de tu establecimiento a los clientes

Utilizado por empresas y compañías líderes

[leer más...]